BALONCESTO: ¡¡CAMPEONAS!!


Sí. Campeonas. Y para mí lo son tanto las alevínes, que ganaron su final remontando de un modo espectacular, como las juniors, cuyo camino recorrido desde el inicio de temporada hasta el último segundo de la final, solo se le puede llamar éxito.
Pero como bien han dejado claro ambos equipos, este éxito no solo les corresponde  a ellas, les corresponde a todo el grupo que entrena con ellas, les corresponde a cada jugador que llena de energía e ilusión nuestro club, desde el primer pequebasket que llega a entrenar a las cuatro de la tarde hasta el último junior que termina ya de noche agotado.

Es un premio que pertenece a todos, a los padres  y madres que madrugan o se quedan sin siesta un sábado para que estos jugadores disfruten de su deporte. Corresponde asimismo a todo el grupo de entrenadores que están detrás del crecimiento que están teniendo en tantos aspectos estos chicos y chicas. También al grupo de profesores del colegio que está detrás de este proyecto. Estamos orgullosos y agradecidos de todos y cada uno de vosotros.
Es difícil destacar uno de tantos momentos y emociones 
vividas este fin de semana, cada uno guardará alguno de manera muy especial. Yo me quedo con el recuerdo de las gradas llenas de familiares y amigos apoyándonos, me quedo con los momentos de sonrisas y lagrimas, pero sobre todo me quedo con el brillo en los ojos de nuestras jugadoras al girar y verse por primera vez en la pista del Palacio Vista Alegre, pisando el parquet, viendo las gradas, las canastas, los marcadores, lo inmenso que parece todo…


Lo pequeñas que se sintieron en ese primer contacto y como salieron de allí un poquito más enormes. Lo que pasó entre medias ya forma parte de la historia de cada uno de nosotros.
ENHORABUENA, y seguid disfrutando con esta ilusión para que esto sea solo el comienzo.
ALEVÍN: 
En primer lugar destacar el buen partido realizado por el equipo al que nos enfrentamos en la final, el colegio Bética Mudarra a quienes enviamos nuestro reconocimiento.

En esta ocasión, ha sido dos de nuestras jugadoras las que han querido hacer la crónica del partido y explicarnos como se han sentido:

"Bueno solo decir que aunque en los dos primeros cuartos lo pasamos muy mal,como sabia que eramos un equipo: luchador,fuerte,y trabajador,íbamos a ganar. Decir que sois los mejores compañeros que he podido tener y que sigáis siendo así, os quiero mucho.  Gracias a nuestros entrenadores por apoyarnos en cada minuto y no rendirse nunca.  Por ser tan graciosos,amables, simpáticos y grandes personas.  De verdad os quiero un montón, pero no se me puede olvidar,todo el cariño de nuestros padres que a pesar de algunos malos ratos, siempre han estado allí, para apoyarnos. También dar las gracias a los profesores de nuestro colegio por siempre ir a intentar vernos a los partidos,  aunque fuera complicado.  Yo creo que este equipo a pesar de tener energía, y ponerle todo el esfuerzo que tienen,se que todos tienen algo mas importante,  un gran corazón.  Espero que halláis disfrutado la final tanto como yo porque, sin dudarlo es lo importante. Espero que sigáis siendo así.  Un beso,  abrazo fuerte y todo mi cariño.  Los mejores sin dudarlo."   
Clara Castro Rodríguez

"Bueno quería decir también como mi compañera y amiga Clara , que en el primer cuarto hemos estado un poco dormidas pero conforme pasaban los minutos nos íbamos centrando mas en el partido con nuestras compañeras y padres animándonos como en todos nuestros partidos.Decir también a los padres el esfuerzo tan grande hacen para llevarnos a nuestros partidos y entrenamientos. Y sobre todo agradecer a nuestros entrenadores y a Paula que tambien nos hecha una mano por estar siempre hay, y por enseñarnos lo bonito q es el baloncesto, gracias de verdad os quiero mucho a todas."
Sara Martin Castaño Rio

JUNIOR:

En este grupo, también ha sido una de las jugadoras quien escribe la crónica:
"Ninguna sabíamos lo que se nos venía encima tras pasar semifinales, la vida y ese afán nuestro de llenarla con primeras pequeñas veces, sin duda alguna la gracia está en lo pequeño. Sí, porque nadie imaginó nunca que cruzar la puerta de un pabellón hubiera sido tan especial, tan idílico, que los bancos del vestuario eran terreno de Felipe Reyes y nosotras lo arrasamos – a base de lagrimas de alegría, ilusión, esfuerzo y dedicación-, a nosotras nos arraso nuestro entrenador -con su alegría, su ilusión, su esfuerzo y dedicación, y unas palabras que nos llegaron a todas-. Por primera vez pude llorar en parqué, también formó parte de la experiencia y de esas pequeñas cosas de la vida. Cumplí un sueño, tras años de visitar Vista Alegre con los ojos como platos y un “te imaginas…” siempre saliendo de mi boca. ¿Que si me lo imagino? Hasta el segundo cuarto, con el marcador 11-5, pude imaginarlo, pude sentir el nerviosismo en la respiración del adversario, los dos equipos teníamos todas las cartas sobre la mesa aunque la suerte todavía no estaba echada. Y es que si algo caracteriza a nuestro equipo es que nunca pierde la esperanza, como leonas salimos a comernos el campo, a luchar el partido, porque no quedaba más de nosotras que nuestro juego. Nuestra grada estuvo siempre jugando a nuestro lado, llenándose de la magia que envuelve al baloncesto, sintiéndolo todo como nosotras. Nunca olvidaré el sitio en el que se sentó mi madre, porque ella siempre estuvo un poco a la par de mis primeras pequeñas veces, y para ella también era una gran primera vez. El resultado no fue a gusto de todos, pero así como la victoria forma parte de la batalla, también lo forma la dignidad del vencido. Ganamos, desde el minuto uno en pista, por el simple hecho de que lo dimos todo en el camino. La vida y sus primeras pequeñas veces, y un equipo grande, que por empeño o puro azar, unido por el baloncesto lleva consigo el lema de no rendirse nunca."
María Villatoro